viernes, 9 de febrero de 2018

Yo busco en la playa.


Yo busco en la playa.


Hoy, en esta playa de arenas calizas
donde el sol se rinde a la enredadera,
donde los recuerdos son naves viajeras,
busco antiguos amores y tu bella sonrisa.

Tu presente se sube sobre la cornisa
del tiempo, que cada día te espera,
para otear escabrosas laderas
donde buscabas mi beso sin prisa.

Tu mirada me muestra desnudo;
redescubre batallas de amores
y una cascada de fríos sudores
corre por mi rostro a mi labio mudo.

Y muerdo la base de tus duros pechos
tu garganta gime en tenue murmullo
tus brazos me cercan en un suave arrullo
y yo en ese abrazo me quedo deshecho.

Pero no me das ni un tenue respiro
enroscas tus piernas apretando el nudo
rugiendo de gozo, mientras yo te miro
como se estremece tu cuerpo desnudo.


Jesús Quintana A.


lunes, 5 de febrero de 2018

Rehaciendo nuestras vidas. Soneto Libre.



Rehaciendo nuestras vidas.
Eres el furor del viento, el amor sobre las olas,
eres fuerza serena que se acerca y persistente
hace temblar mi cuerpo con tu desnudes a solas
para terminar dormidos muy felices y sonrientes.
Tú la tormenta desnuda, yo un bosque abandonado,
me has tomado por asalto, que viva la dulce entrega,
tus montañas desafiantes y tu pelo ensortijado
la dulzura de tus ojos y el vaivén de tus caderas.
Vienes a sacar mi mundo de su total aislamiento,
con tus manos y tu lengua en constante movimiento
dejando que yo recorra tus zonas desconocidas.
Brillan mis ojos de fuego en ti hierven los deseos,
extintos quedan ya las ganas y los titubeos,
y ahora juntos trataremos de rehacer nuestras vidas.
Jesús Quintana Aguilarte.

sábado, 3 de febrero de 2018

Muy feliz por el regreso.


Muy feliz por el regreso.

¿Qué nos pasó ayer? Ya lo olvidé; está muerto.
no aceptaré variación, ni una leve desesperanza.
si la admitiera, sería un triste hombre sin respeto,
poco digno de atención, y menos de confianza…

Pero el ayer no es mudo; sabemos que nos grita,
pero nos mantenemos todos sordos, sin pendientes,
no importará la amenaza, si es que nos invita,
porque seremos hombres fuertes y consecuentes.

Sólo hay dos formas de alegrar y vivir la vida,
dejar que nos moldee, o ser capaces de moldearla.
en una el alma se dejará vencer y quedará dormida,
incapaz de defenderse, y de luchar por controlarla.

En otra tomará la azada, el hacha y el martillo,
y será capaz de golpearla y cincelarla a su manera;
levantando la frente, el alma con fortaleza de castillo,
para saberla vivir como nuestro Dios quisiera.


Jesús Quintana Aguilarte.